Canciller de Honduras viaja de urgencia a Washington para tratar de convencer al gobierno de Trump que no cancele el TPS

El gobierno de Tegucigalpa realiza el último esfuerzo para conseguir que el DHS prorrogue por otros 18 meses el amparo de las deportaciones de unos 57,000 inmigrantes indocumentados.

La canciller realiza un viaje urgente a Washington para convencer al gobierno de Trump que no cancele el TPS.

El gobierno de Honduras realiza un último esfuerzo para que el gobierno de Donald Trump otorgue una nueva prórroga al Estados de Protección Temporal (Temporary Protection Status, TPS) que ampara de la deportación a unos 57,000 indocumentados de ese país centroamericano.

Una delegación encabezada por la canciller, María Dolores Agüero, y el embajador en Washington, Marlos Tabora, se reúne este lunes con el subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, Thomas Shanon, y el Subsecretario de la Oficina de Estrategia, Política y Planes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), James Nealon, confirmó a Univision Noticias la embajada.

“En estos momentos la delegación se dirige al Departamento de Estado”, dijo cerca del mediodía una fuente de la sede diplomática.

La reunión se lleva a cabo siete días antes del vencimiento del plazo legal para que el DHS anuncie si prorrogará o no el beneficio migratorio, concedido tras el paso del huracán Mitch a finales de 1998.

Por ley, el gobierno debe comunicar 60 días antes del vencimiento de la última prórroga si lo extenderá o no. El programa expira el 5 de enero de 2018. Si el DHS no anuncia una decisión al respecto, la protección terminará en la fecha señalada.

La misión

Además de Agüero y Tabora, la comisión que busca convencer al gobierno de Trump para que renueve el TPS de Honduras la integran cuatro congresistas de la comisión de Relaciones Exteriores del Parlamento, y Antonio Rivera Callejas, vicepresidente del legislativo.

El objetivo del grupo es conseguir que, antes del lunes 6 de noviembre, el DHS anuncie la décimocuarta ampliación de un programa que ampara las deportaciones y otorga un permiso temporal de empleo.

Además de los poco más de 57,000 hondureños, el programa cubre a unos 6,000 nicaragüenses.

Antes de emprender viaje a Washington DC, funcionarios de la cancillería mostraron un moderado optimismo sobre si el trabajo hecho hasta ahora por el gobierno de Tegucigalpa para persuadir al gobierno de Trump puede rendir frutos y el DHS anuncie una nueva extensión del amparo por otros 18 meses, reportó el diario La Prensa.

El pasado 18 de julio, Agüero hizo entrega al Departamento de Estado de una solicitud formal de ampliación del TPS argumentando que los más de 57,000 inmigrantes beneficiarios del programa realizan un aporte significativo a la economía estadounidense con su trabajo, negocios y el pago de impuestos.

Agüero apuntó que los protegidos por el TPS tienen hijos estadounidenses, y sus deportaciones significaría un drama humano sin precedente.

Voces de alerta

Las alarmas sobre el futuro del TPS se encendieron el 13 de julio, un día después de una reunión entre el entonces secretario del DHS, John Kelly, y los miembros del Caucus Hispano Demócrata de la Cámara de Representantes.

El representante demócrata, Luis Gutiérrez (Illinois), dijo a Univision Noticias que Kelly “dio claras indicaciones de que él iba a eliminar el programa”.

Una semana después el funcionario dijo durante una entrevista con The Associated Press que los eventos que activaron el TPS habían “concluido”, y los beneficiarios “ya podían regresar”.

La comunidad hondureña y nicaragüense también toman en cuenta la decisión anunciada por Kelly el 24 de mayo, cuando comunicó que concedía la última prórroga por seis meses del TPS de Haití, otorgado el 21 de enero de 2010 tras el terremoto del 12 de enero de ese año.

El programa protege de la deportación a unos 58,000 inmigrantes, quienes a partir del 18 de enero volverán a quedar indocumentados en Estados Unidos.

La Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS) no ha aclarado si compartirá o no con la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (ICE, encargada de las deportaciones) la información de los beneficiarios del programa.

Envío de remesas

Honduras cerró el 2016 con un ingreso de $3,958.7 millones en remesas, y a finales de junio del 2017 registró un crecimiento de 13.6% en relación con el mismo mes del año anterior, reportó el Banco Central de Honduras (BCH).

El año pasado el BCH había reportado que las remesas enviadas de Estados Unidos habían crecido un 7.8% en el primer trimestre con relación al mismo período en 2015, hasta alcanzar los $922 millones. En 2015 fueron $855.4 millones.

Más del 90% de las remesas enviadas a Honduras provienen de Estados Unidos, donde viven poco más de un millón de hondureños de manera legal o indocumentada.

Las remesas son la principal fuente de divisas del país, por encima de exportaciones como el café, los productos de la maquila, el camarón y otros, señala el BCH.

Honduras está considerada como uno de los países más pobres del continente, con una pobreza que afecta a cerca del 70% de la población y extrema pobreza a cerca de 50%. El país tiene 8.7 millones de habitantes.

El Banco Central de Nicaragua (BCN) reporta que el país recibió en remesas familiares $664 millones en el primer semestre de este año, un 9,1% más que en el mismo período de 2016.

En los seis primeros meses de 2016, el país centroamericano recibió $608,7 millones en remesas. Estados Unidos, con 56.7% y Costa Rica, con 19.7%, son las principales fuentes de remesas para Nicaragua en los primeros seis meses de 2017.

Durante 2016, las remesas que los nicaragüenses residentes en el exterior enviaron a familias en el país $1,264.1 millones, la cifra más alta de las últimas dos décadas, según el BCN. En 2015 alcanzaron los $1,193.4 millones.

 

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Por: Jorge Cancino

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