El gobierno de Trump cancela programa de refugiados para niños centroamericanos

Permitía a padres que viven legalmente en EEUU pedir el estatus de refugiado para sus hijos menores de edad centroamericanos y, con ello, evitar el peligroso viaje indocumentado hasta la frontera.

Un programa de emergencia creado a finales de 2014 por el gobierno de Barack Obama para frenar la oleada de niños indocumentados provenientes de Centroamérica en busca de asilo en Estados Unidos fue cancelado por el gobierno.

Por medio de un comunicado difundido por las embajadas de Estados Unidos en Guatemala, El Salvador y Honduras, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció el término del Programa de Procesamiento de Refugiados para Menores Centroamericanos (CAM, por su sigla en inglés).

El programa permitía a inmigrantes legales en Estados Unidos pedir refugio para sus hijos, y con ello evitar la peligrosa travesía indocumentada hacia el norte hasta la frontera estadounidense para pedir asilo.

El CAM fue activado el 1 de diciembre de 2014, luego que el gobierno de Obama reconociera una crisis de refugiados en la frontera y el arresto de más de 65,000 menores indocumentados solos por parte de la Patrulla Fronteriza.

Entre el 14 de julio de 2014 y el pasado 31 de enero, la Oficina de Revisión Inmigración (EOIR) procesó más de 185,000 casos de deportación de centroamericanos que llegaron a la frontera en busca de asilo. La mitad de ellos corresponden a menores de edad.

El comunicado

La nota de prensa que anuncia la cancelación del programa señala que, por disposición del DHS, “desde este día queda cerrado el CAM”.

El decreto de término del CAM fue publicado simultáneamente en el Registro Federal (diario oficial).

La Embajada de Estados Unidos en San Salvador explica que el programa examinaba los casos de menores de edad con parientes con estatus legal en Estados Unidos, y que solicitaban estatus de refugiados.

Los solicitantes que no calificaban como refugiados eran considerados automáticamente para un permiso de admisión condicional por un tiempo no mayor de dos años, agrega. Una vez recibido el permiso para poder viajar, el menor entraba a Estados Unidos y esperaba junto a sus padres la resolución de sus casos de refugiado.

El DHS también explicó que en cumplimiento de las órdenes ejecutivas migratorias que el presidente Donald Trump firmó el 25 de enero, estas admisiones condicionales dejaron de ser procesadas y fueron canceladas.

Muchas preguntas

Pese a la publicidad que se dio al programa en 2014, los resultados son cuestionados por abogados de inmigración.

“Pienso que no fue tan exitoso que corrobore la manera en que fue implementado y promocionado por el gobierno anterior”, dice Lilia Velásquez, profesora adjunta de la facultad de Leyes de la Universidad de California en San Diego. “Después de tres años no sabemos dónde estuvo el problema”.

Velásquez agrega que “en los tres años que estuvo en funcionamiento, pudo haber protegido como refugiados a más personas. Los números, sin embargo, no cuadran con el enorme flujo de personas que huyen de sus países y buscan asilo en Estados Unidos”.

“Creo que el programa no estaba tan avanzado. La culpa fue de la burocracia, no supieron cómo administrarlo. Y el gobierno de Trump quizás pensó que no estaba funcionando y por eso lo canceló”.

Los más afectados

La cancelación del CAM “dejará a muchos padres que viven legalmente en el país sin el beneficio de poder pedirlos como refugiados, y no exponerlos en un largo viaje a Estados Unidos para salvarlos de la violencia de las pandillas y el crimen organizado”, dice Ezequiel Hernández, un abogado de inmigración que ejerce en Phoenix, Arizona y colabora frecuentemente con el Noticiero Univision.

“Los más afectados serán esos niños que huyen de la delincuencia y sus padres están aquí en Estados Unidos. La decisión del gobierno simplemente hará que las personas que no tenían pensado hacer el peligroso viaje hacia el norte vuelvan a considerar esta posibilidad como en el 2014”, agrega.

“Es una señal más que nos muestra hacia dónde va este gobierno”, dice Hernández. “Y los casos más afectados serán aquellos que ya tenían la admisión condicional aprobada y no habían viajado a Estados Unidos. Todos esos padres deberán buscar otras alternativas, que son más lentas y exponen más al hijo que necesita salir de su país porque sus vidas están en peligro”.

De los más de 185,000 casos de niños solos (no acompañados) y unidades familiares registrados por las autoridades federales entre junio del 2014 y finales de enero, la mayoría son originarios del Triángulo Norte (Guatemala, Honduras y El Salvador) que huyeron de sus países a causa de la violencia de las gangas y el crimen organizado, y llegaron a Estados Unidos buscando asilo.

Daños irreversibles

En cuando a los casos de personas cuyas solicitudes fueron aprobadas para una admisión condicional y todavía no han viajado a Estados Unidos, el DHS dijo que serán notificados que sus autorizaciones “fueron revocadas”.

Sin embargo, advierte que la cancelación del programa “no afecta a la porción de procesamiento de refugiados del CAM, y que las solicitudes para obtener estatus de refugiado se seguirán procesando”.

El Departamento de Estado explica que el CAM fue creado como una alternativa humanitaria para menores en situación de riesgo que podían reunirse con sus familiares en Estados Unidos.

Durante los casi tres años de vigencia, el programa ofreció una vía de migración segura a 3,030 jóvenes del Triángulo Norte centroamericano; 2,447 de ellos, salvadoreños.

Leer el artículo aquí

Por: Jorge Cancino

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *